Veintiséis años después de echar a rodar, La Cochura es actualmente todo un referente en el sector de las legumbres de nuestro país. Especializada en la producción, y también en la selección y el envasado de alubias, garbanzos y lentejas de múltiples variedades, la compañía está presente en toda la geografía nacional gracias a su peso en la distribución, y también en toda Europa por sus exportaciones. Ubicada en Tarancón (Cuenca), la marca puede presumir de ser una dinamizadora de la economía local y una férrea defensora de la innovación y la sostenibilidad en su modelo de negocio e instalaciones. Apuestas que le han llevado a lograr una producción de 15.000 toneladas en 2021 y una facturación superior a los 15 millones de euros. Suma y sigue.
La historia de La Cochura se remonta a los últimos años del siglo pasado, cuando un grupo de amigos, hoy también socios, decidieron consagrar su actividad profesional a “dar un empujón al mundo de las legumbres”, tal y como recuerda para Huella Jesús Luengo, director general de la firma.
Cuando en 1996 La Cochura inició su actividad lo hizo centrándose especialmente en la producción y selección de garbanzos, alubias y lentejas para diferentes marcas de distribución. Algo con lo que cosechó muchos éxitos.
Sin embargo, sus socios quisieron ir a más, y lo hicieron dando un paso al frente posicionando en el mercado su propia marca -La Cochura- con las legumbres que producían y las que importaban, seleccionaban y envasaban. Hoy día ese reto está conseguido.
Fuerza como compañía envasadora
“Somos uno de los tres grandes envasadores de legumbre seca que hay en el país, y sin duda alguna, especialistas en alubia, lenteja y garbanzo en todas sus variedades”, sostiene Luengo.
La Cochura trabaja con alubias tintas, blancas y frijoles negros; con la lenteja castellana, la pardina y la beluga; y con el garbanzo extra y el andaluz. Una diversificación con la que se ha hecho hueco en los grandes nombres de la distribución que operan en España, siendo Alcampo, según el directivo, “un muy buen ejemplo”.
“Con Alcampo llevamos trabajando más de 20 años gracias a la defensa que ellos hacen de productos como los nuestros, productos de siempre con toques innovadores, y de empresas como la nuestra, que apuesta por el empleo local [La Cochura tiene en sus filas a 35 personas] y por dinamizar la economía de nuestra región, con todos los puestos de trabajo indirectos que generamos”, matiza.
“La Cochura da alas a la economía nacional, concretamente a la manchega, y es un embajador de la legumbre dentro y fuera de España”, sostiene por su parte Mariano Maraver, responsable de producto de Alcampo. “Su modelo centrado en la producción, la selección y el envasado de las legumbres de toda la vida va en línea con nuestra idea de defender nuestro patrimonio culinario y gastronómico y de garantizar puestos de trabajo con iniciativas que tengan muy en cuenta el respeto a las personas y el entorno”, apostilla Maraver.

Instalaciones estratégicamente emplazadas
Ubicada en Tarancón, en el kilómetro 79 de la carretera que une Madrid y Valencia, La Cochura ha conseguido ayudar al campo manchego a dar salida a su producción, especialmente de lentejas, y a hacer un perfecto uso de su posición estratégica cercana al puerto de Valencia y a la capital para hacer llegar a España toda la legumbre que el país necesita importar para cubrir la demanda interna.
“Estar localizados tan cerca de Madrid nos pone al alcance de la mano los almacenes logísticos de las grandes distribuidoras, y nos ayuda a llevar a cabo nuestras exportaciones”, sostiene Luengo. Esas exportaciones hoy suponen el 20% de la facturación de la compañía, cifrada en 15 millones y medio de euros.
Y esa cifra que se obtiene de la producción de sus 15.000 toneladas de no ha parado de crecer en los últimos años, y ese crecimiento está lejos de ser casual.
Innovación y sostenibilidad: envase 100% reciclable
Consciente de que su producto tiene un consumo estacional -de septiembre a marzo-, los socios de la compañía han decidido dar un golpe de autoridad en la mesa del mercado al lanzar el año pasado una innovación que gustó y gusta: legumbres envasadas en papel 100% reciclable.
“Ya tenemos alubias blancas, lentejas pardinas y garbanzos extra en envases de papel 100% reciclable, y la idea es que su penetración en el mercado sea cada vez mayor para que el consumidor vaya acostumbrándose a esa novedad, y podamos poco a poco incluir las demás referencias en ese packaging”, defiende Luengo.

Eficaces y eficientes
Ese compromiso con la innovación también lo tiene la firma con la sostenibilidad. ¿Cómo? Habiendo hecho en los últimos años varias modificaciones en su planta con el fin de hacerla no sólo más eficaz sino también más eficiente en lo que a energía se refiere.
“Nuestra producción es acorde a los momentos actuales y en nuestra fábrica ya contamos, por ejemplo, con placas solares que nos ayudan a mantener nuestros niveles productivos sin disparar los gastos energéticos y sin ampliar nuestra huella de carbono”, explica.
Además de querer seguir posicionando su marca en el mercado, patrocinando espacios informativos en televisión este otoño, La Cochura quiere ampliar su producción, selección y envasado de chía, quinoa y soja texturizada (usada por los veganos en sustitución de la carne).
“Sabemos que nuestras líneas de producción vinculadas con los super alimentos tienen mucho potencial, así que nos estamos diversificando para dar al consumidor lo que busca”, asevera el directivo.
A la vanguardia desde la tradición
Un consumidor que según sus cálculos también demanda cada vez más legumbres bio, donde esta compañía tiene mucho que decir para satisfacer las necesidades de los consumidores más ecológicos.
“Adaptarnos a lo que el mercado pide es algo que hemos hecho desde que nacimos en 1996, y es algo que queremos seguir haciendo. Ésa es una de nuestras señas de identidad, como lo es nuestra defensa de lo bueno, de lo auténtico y de lo hecho con pasión y con mucha verdad”, concluye.