Granovita, el arte de moler frutos secos en piedra para elaborar cremas de untar

Creada en Alemania en 1929, Granovita lleva casi un siglo apostando por la elaboración de alimentos hechos a base de ingredientes naturales, y utilizando sus recursos de un modo sostenible en su producción. Dos características que la han convertido en un absoluto referente de la alimentación saludable, cuyo modelo no ha pasado desapercibido por aquellos que quieren cuidarse cuando comen y por empresas que, como Alcampo, apuestan por ofrecer esos cuidados a sus clientes.  

“La sociedad da cada vez más importancia a las alternativas saludables y lo más naturales posibles para su alimentación. Y ese cambio de mentalidad va en la línea con lo que nosotros hacemos en Granovita desde hace décadas”, explica a Huella Sergio Montoya, director general de la compañía en España.

Una compañía que está a punto de cumplir 100 años de vida, desde que sus fundadores comenzasen en la Alemania de 1929, en aquel año del crack económico que convulsionó al mundo, a elaborar alimentos sanos y naturales como los patés vegetales con los que la firma desembarcó en España.

Granovita lleva casi un siglo apostando por la elaboración de alimentos hechos a base de ingredientes naturales.

Primeros pasos en España

Lo hizo en el año 1984 cuando en nuestro país comenzaban a surgir los primeros herbolarios y tiendas de dietética, y en la ciudad de Sagunto, Valencia.

“Granovita fue uno de los fundadores del Comité de Agricultura Ecológica. Nuestro número de licencia, el 14, da buena muestra de ello. Siempre apostamos por una alimentación saludable hecha a base de ingredientes lo más naturales posibles y así seguimos haciéndolo”, matiza, por su parte, Hilario Chiné, director comercial de la compañía.

Una apuesta que fue poco a poco yendo a más. Tras trasladarse a la Vall d’Uixó en 1998, Granovita, que ya elaboraba en España algunos productos como mueslis y granolas, decidió dar un paso al frente para también lanzarse en 2002 a la elaboración de los patés vegetales que hasta ese momento había traído de Alemania.  

“Siempre apostamos por una alimentación saludable hecha a base de ingredientes lo más naturales posibles".

Red de distribución por todo el país

Un cambio de estrategia que le salió mejor que bien. Con más de 15 trabajadores en sus filas, Granovita siguió tejiendo una red de distribución por toda España para comercializar sus productos en tiendas especializadas en alimentos saludables y sostenibles. Gracias a esa política sus productos encontraron lugar en muchos de los herbolarios y tiendas dietéticas que iban teniendo cada vez más adeptos.

“Nuestra filosofía siempre ha sido la de aprovechar las propiedades nutricionales de los alimentos y diseñar productos pensados para las necesidades de la gente, con el objetivo de aportar más vitalidad y bienestar sin renunciar a la realidad diaria”, explica Montoya.

Una filosofía que ha ido recibiendo el respaldo de cada vez más consumidores en todo el mundo, y que en 2015 llevó a Granovita Alemania, Granovita España y Granovita Reino Unido a integrarse en las filas del grupo suizo Hügli, y posteriormente en el grupo Bell Foods desde 2018.

Granovita recicla el agua que usa para enfriar el producto y depura sus residuos en su propia depuradora.
Su producción se eleva hasta las 800 toneladas de alimentos cada año.

Molino de piedra como valor diferencial

Esa fecha coincide con los primeros contactos de Granovita con Alcampo que, siendo fiel a su apuesta por los alimentos saludables y sostenibles, decidió hace ahora tres años incluir en sus lineales cremas untables de frutos secos hechas por esta compañía y elaboradas en un molino de piedra en una clara apuesta por una producción artesana y tradicional.

“Usar un molino de piedra para hacer las cremas de frutos secos que se venden en Alcampo no es ni mucho menos un capricho o una casualidad, sino el resultado de una inversión de más de un millón de euros con la que defendemos la calidad de nuestros productos”, explica Montoya.

“Lo hacemos así porque ese tipo de molino permite una elaboración del producto a una menor temperatura que un molino metálico, y eso se traduce en un menor enranciamiento de la materia prima y en una menor destrucción de los nutrientes, consiguiendo a su vez que las cremas tengan una textura más ligera y cremosa, un sabor más aromático y un color mucho más natural”, matiza Chiné.

"Nuestra filosofía siempre ha sido la de aprovechar las propiedades nutricionales de los alimentos y diseñar productos pensados para las necesidades de la gente".

Granovita produce desde hace décadas cremas untables de frutos secos y patés.

Sin prisas y a fuego lento

La clave de esta forma de elaboración reside en moler entre dos piedras porosas, gracias a su movimiento rotatorio y a unas ranuras ubicadas en el medio de dichas piedras, la materia prima que previamente ha sido deshidratada o ligeramente tostada.

¿Cómo? Con un proceso lento y a una temperatura relativamente baja debido a que no hay fricción entre metales, liberando así los aceites naturales de los frutos secos y conservando sus propiedades nutricionales.

Actualmente, Alcampo comercializa en sus tiendas y bajo su marca propia Auchan un total de cinco referencias, cuatro de frutos secos (cacahuete, anacardo, almendra y avellana) y una a base de semillas (sésamo), además de la de cacahuete crunchy.

“Para nosotros es un orgullo trabajar con Alcampo y tener una relación de calidad, directa, cercana, inmediata, de confianza. Eso es oro cuando se trabaja con la distribución y nosotros lo tenemos con Alcampo”, asegura Chiné.

Natalia Ramos, responsable de Nutrición de Alcampo, sostiene, por su parte, que “en Alcampo trabajamos para que nuestros clientes puedan tener una buena alimentación, amparada por estándares de calidad e innovación, y acceder a alimentos con los que puedan cuidarse. Granovita cumple con nuestras premisas de apostar por la calidad nutricional en sus productos y en sus formas de producción”.

La compañía usa plásticos reciclados y cartones y envases de vidrio aptos para el reciclaje.

"Usar un molino de piedra para hacer las cremas de frutos secos que se venden en Alcampo no es ni mucho menos un capricho o una casualidad, sino el resultado de una inversión de más de un millón de euros con la que defendemos la calidad de nuestros productos".

Cuidadosos con el entorno

Una producción en la que Granovita cuida de su entorno, haciendo que la sostenibilidad forme parte de la columna vertebral de su estrategia. “En materia de sostenibilidad estamos en un proceso de mejora continua, y además de trabajar ya con producto ecológico hemos puesto en marcha varias medidas con las que cuidar y respetar el medio ambiente”, asegura Montoya.

Entre esas medidas figura reciclar el agua que se usa para enfriar el producto, depurar en su propia depuradora sus residuos, usar plásticos reciclados y cartones y envases de vidrio aptos para el reciclaje, y energía solar con la que ya cubre el 35% de su consumo energético, gracias a los paneles solares que tiene en sus instalaciones.

Unas instalaciones con la que roza una producción de 800 toneladas de alimentos cada año, que se dividen al 50% en cremas, como las que ya se venden en Alcampo, y 50% en patés.

Sus paneles solares ya cubren el 35% del consumo energético que necesita en sus instalaciones.

Nueva ampliación de sus instalaciones

Instalaciones que además se verán ampliadas de cara a los próximos meses (las obras estarán previsiblemente terminadas en noviembre) con el fin de llegar a los 3000 metros cuadrados de superficie.

“Sabemos que nuestros productos gustan y que los consumidores los van a ir pidiendo cada vez más. Podemos ampliar nuestra capacidad de producción y nuestro equipo, y queremos seguir trabajando para que la gente pueda comer alimentos sabrosos con los que cuidarse y hechos de forma saludable, sostenible y con el mayor de los mimos”, concluye Montoya.

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