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Berenjena de Almagro: la perla manchega del Campo de Calatrava

Cultivada en la zona volcánica más importante de la Península Ibérica y diferenciada de la común por su Indicación Geográfica Protegida, la berenjena de Almagro es uno de los secretos mejor guardados de la agricultura manchega y todo un tesoro para el Campo de Calatrava, en Ciudad Real. Aunque tradicionalmente han sido muchas las compañías que han consagrado su actividad a esta hortaliza, la dificultad y el coste de su producción ha ido mermando ese número y actualmente quedan tres. Conservas Antonio, con 57 años de trayectoria, es una de ellas y su tercera generación ha explicado a Huella cuáles son sus atributos, cuáles son sus retos, cuál es la clave de su resiliencia, cuál ha sido y es su historia y cuál su presente y su futuro.

 

Conservas Antonio nació en 1965 de la mano de Antonio Almansa García, emprendedor, visionario y defensor a ultranza de la berenjena de Almagro como posible fuente de riqueza y trabajo para el Campo de Calatrava. No se equivocaba.

Tras varios años recorriendo a lomos de un burro las tierras manchegas vendiendo canjilones de pozos, el artífice de Conservas Antonio dio un giro a su actividad profesional al participar en las primeras campañas de la siembra de berenjenas.

Inicios difíciles y valientes

Enamorado del producto y aferrándose a sus ganas y a su valentía, Antonio Almansa decidió construir con sus propias manos y con la ayuda de su mujer, algunos familiares y amigos la que sería la primera fábrica de su empresa para la producción de esa hortaliza.

Los inicios de aquella osadía estuvieron lejos de ser fáciles. Aquella fábrica duró sólo tres años ya que una tormenta se la llevaría por delante dejando a la familia sin capacidad de producción en toda una campaña y al borde de la quiebra.

Sin embargo, aquel desaire del destino no pudo con ellos. Armándose de valor Antonio decidió empezar de nuevo y poner en pie una nueva instalación para seguir apostando por lo que era su presente y futuro: la berenjena de Almagro.

Tradición, calidad y sabor

Aunque por aquel entonces el producto no contaba con el espaldarazo de la Indicación Geográfica Protegida –esa certificación llegaría en 1995- Conservas Antonio fue abriéndose hueco en el mercado, ampliando sus instalaciones y dándose a conocer entre los consumidores, gracias a la tradición, la calidad y el sabor de sus productos.

Tras superar otro importante bache en 1990 el fundador de la compañía cedió el testigo a sus hijos que en los últimos años del siglo XX y en los primeros del XXI lograron hacer de su firma todo un referente a nivel nacional respecto a la fabricación de la berenjena de Almagro, conservas vegetales y otros encurtidos.

La buena aceptación de sus productos en los hogares animó a la familia a levantar una nueva fábrica en Bolaños de Calatrava en la que poder mejorar el proceso productivo de sus berenjenas y demás productos.

La construcción de esa nueva instalación se produjo en 2010 coincidiendo con la incorporación a la firma de Ramón González, nieto de Don Antonio (tercera generación) y actual gerente de la compañía.

Tercera generación al frente

Con 33 años de edad, licenciado en Empresariales y tras haber visto y vivido desde su infancia la esencia del negocio familiar, Ramón decidió llevar la berenjena de Almagro (ya por entonces reconocida por la IGP) a nuevos rincones del país de la mano de la distribución.

Fue así como Conservas Antonio entró en contacto con algunos nombres propios del sector como Alcampo, donde desde hace años vende su berenjena de Almagro entera en un envase de vidrio de 300 gramos bajo el paraguas de la marca Alcampo Producción Controlada, y bajo su propia marca.

“El respaldo de Alcampo a nuestro producto nos da mucha visibilidad y nos permite llevar la berenjena de Almagro a nuevos lugares, dándole la relevancia que merece y poniendo a nuestra región en el mapa de muchos hogares españoles”, sostiene Ramón González.

Álvaro Sanjurjo, director territorial de Alcampo, asegura por su parte que “Conservas Antonio merece el reconocimiento y el apoyo de quienes, como nosotros, defendemos el producto bueno, el producto sano y el producto local”.

Generadores de empleo y riqueza

Además de proteger la berenjena de Almagro, Conservas Antonio es un gran dinamizador de empleo en su región donde la industria escasea y la actividad comercial no abunda. Actualmente la compañía cuenta en sus filas con 50 trabajadores que en época de campaña triplican de cifra.

“La berenjena de Almagro ha generado y genera miles de empleos en los pueblos del Campo de Calatrava, la zona volcánica más importante de la Península caracterizada por su tierra rojiza y con mucha piedra que hace único a nuestro producto”, sostiene González.

En el refranero popular

A nivel morfológico la berenjena de Almagro se diferencia de las demás porque tiene espina. Algo que le ha valido también formar parte del refranero popular. Y es que según recuerda nuestro entrevistado. la expresión de ‘en menudo berenjenal te has metido’ viene precisamente del cultivo de la berenjena de Almagro. ¿Por qué? “Porque esas espinas hacen que el recolector pueda pincharse cuando las recoge del campo”.

No sólo eso. La berenjena de Almagro desprende en su recolección un polvo que obliga a quienes la cortan a portar mascarilla, y una vez recogidas a llevar a cabo un proceso productivo que es mucho más complejo y costoso que el de las otras berenjenas.

“La berenjena de Almagro tiene una especie de piel que se llama bráctea que obliga a pelarla. Eso, unido al hecho de tener que quitarle las espinas y a que su planta produzca frutos continuamente, obligando a tener gente recolectándola todos los días durante su campaña, hace que el proceso productivo sea más largo y mucho más caro”, matiza.

Atributos de la IGP

Sembrada en el mes de febrero para que a finales de abril empiece a crecer y desde mediados de julio y hasta octubre a dar sus frutos, la berenjena de Almagro necesita ser pelada, clasificada por tamaños, cocida, fermentada y finalmente preparada para su comercialización con el aliño que la diferencia.

¿Basado en qué? En una mezcla de ajo con pimentón, agua, comino, vinagre, aceite y sal. “El aliño es fundamental. Todas las berenjenas que no lleven este aliño no pueden estar bajo nuestra Indicación Geográfica Protegida”, apostilla González, también presidente de esta IGP desde hace ahora ocho años.

Una IGP que defiende que entre los atributos de la berenjena de Almagro se encuentra el contar con muchos antioxidantes, un alto contenido en polifenoles (hasta cuatro veces más que cualquier otra hortaliza), ser rica en fibra por su piel y baja en calorías (con una cantidad de 18 kilocalorías por cada 100 gramos).

Atributos que le han llevado a formar parte de CAMPOyALMA, la marca de calidad de la Junta de Castilla-La Mancha. Virtudes que sin embargo no consiguen borrar de un plumazo algunos de los retos a los que la firma se enfrenta. Uno de ellos es la sequía que está poniendo contra las cuerdas a la agricultura manchega. “En el Campo de Calatrava los recursos hídricos cada vez son más limitados, y este 2022 la producción será un 30% inferior a la de años anteriores como consecuencia del cambio climático, el calor y la sequía”, alerta.

Guiño a la sostenibilidad

Consciente de ese enorme peligro, Conservas Antonio ha invertido en un sistema de depuración de agua para que la utilizada en la fase de cocción de su proceso productivo pueda ser reutilizada. “Estamos salvando miles de litros de agua”, asegura.

Además de esa innovación, la firma ha apostado por una mejora de su maquinaria en los últimos años, con la que optimizar la clasificación y el trato de sus productos. “A nivel producto estamos muy orgullosos de poder decir alto y claro que hemos eliminado los conservantes, gracias a unos cambios hechos en nuestro proceso de fermentación, y que actualmente todos nuestros ingredientes son 100% naturales”, cuenta.

Espaldarazo a la innovación

Innovaciones que se suman al lanzamiento de las dos nuevas referencias que la compañía puso en el mercado hace apenas un año: pisto y asadillo manchego. Referencias a las que Conservas Antonio pronto sumará nuevas, según matiza su gerente. Al igual que ocurre con la berenjena de Almagro, Conservas Antonio se encarga del envasado de esos nuevos productos.

Productos con los que la compañía también trata de compensar el hecho de no poder usar sus tierras todos los años para la cosecha de las berenjenas de Almagro, debido a que la planta agota mucho los recursos de la tierra.

“Tenemos ante nosotros importantes desafíos, pero también una enorme confianza en poder seguir defendiendo un producto tan nuestro como es la berenjena de Almagro, y generando empleo y riqueza en una zona donde hay pocas oportunidades. Mientras el consumidor nos apoye y consuma nuestros productos no tenemos ninguna intención de rendirnos”, concluye.

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