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Castiñeiro de Naiciña: tradición, calidad y pasión por la castaña gallega con IGP

Creada en 1972 y hoy en manos de su segunda generación, Miguel Areán e Hijos S.L. lleva medio siglo trabajando por y para la castaña gallega. Ubicada en Chantada (Lugo), la compañía es una férrea defensora de la innovación para optimizar sus procesos productivos y garantizar la calidad de las castañas que pone en el mercado. Con esos principios como pilares de su estrategia, la firma forma parte con su marca Castiñeiro de Naiciña de la Indicación Geográfica Protegida de la Castaña de Galicia, cuyo objetivo es afianzar la dignidad de la vida en el medio rural gallego y producir alimentos de intachable calidad organoléptica, que sigan haciendo del castaño lo que siempre ha sido: un árbol todoterreno, histórico en Galicia, cuyo fruto ha sido y es sustento de muchas familias y de la economía de la región.

“El castaño ha servido para mucho en Galicia, para dar de comer a familias enteras, para construir casas, para hacer los muebles de esas casas, para pagar bodas de hijos y nietos, para ser un modo de vida. Nuestra pasión por el castaño viene de lejos, de siempre, y trabajamos con el foco puesto en garantizar la calidad de todas las castañas que vendemos”, explica a Huella Miguel Ángel Areán, hijo y actualmente dueño, junto a su hermana Cristina, de Miguel Areán e Hijos S.L.

Una empresa que fundaron sus padres hace 50 años, en 1972, en Chantada (Lugo) a base de mucha voluntad y horas de trabajo.

De la madera a la castaña

“Mi padre era carpintero y a su vez comerciante de productos agropecuarios. Cuando se casó con mi madre compraron un almacén en el que vendían piensos, cereales, patatas y castañas. De aquello vivieron toda una década, hasta que en 1982 decidieron dividir la empresa en dos: una para los piensos y otra para las castañas. A mis 47 años siempre he visto cómo mis padres se han ganado la vida con esta fruta, y no fruto seco como erróneamente muchas veces se piensa, y cómo en la familia siempre hemos defendido un producto que es absolutamente propio a Galicia, nuestra tierra”, matiza nuestro entrevistado.

Cuando sus padres decidieron reforzar su apuesta por la castaña lo hicieron empezando casi desde cero. Aunque en 1985 crearon la marca Naiciña no fue hasta 1989 cuando contaron con unas primeras instalaciones, aún muy rudimentarias, pero ya específicas para el trabajo de las castañas. “Básicamente había una pequeña calibradora que operaba tonelada y pico por hora, alguna línea de selección y alguna máquina semiautomática para el llenado de sacos de cinco y diez kilos”, recuerda.

Calidad garantizada: IGP Castaña de Galicia

Hoy, más de 30 años después de aquello, Miguel Areán e Hijos S.L. cuenta con unas instalaciones pioneras en el trato de las castañas y con distintas marcas, incluida Castiñeiro de Naiciña, bajo el paraguas de la Indicación Geográfica Protegida Castaña de Galicia. “Para nosotros es un orgullo haber sido la primera marca que lanzamos un producto amparado bajo la IGP Castaña de Galicia. Somos madre de la criatura [dice en referencia a la IGP, creada en 2009]. Nuestro compromiso con la calidad de las castañas que vendemos es firme y llevamos décadas demostrándolo”, indica Areán.

Para poder contar con el certificado de la IGP Castaña de Galicia, -compuesta por aproximadamente 200 pequeños productores de las cuatro provincias gallegas-, las castañas de Castiñeiro de Galicia provienen de variedades autóctonas de Castanea sativa, cuyo pericarpio es fino lo que facilita su pelado, su color marrón brillante, su sabor dulce, gracias a contar con más carbohidratos que las castañas de otras zonas, y su textura firme y harinosa”, según explica a Huella Manuel López, secretario de la IGP.

Virtudes a las que Miguel Ángel Areán añade unas cuantas más. “Las castañas no son indigestas, tienen un índice glucémico bajo, son estupendas para los intolerantes al gluten e ideales para veganos y vegetarianos”.

 

Miguel Areán e Hijos S.L. trabaja con hasta 3.000 productores de castaña en Galicia, y actúa como dinamizador del empleo en su región.

Dignificar la vida en el medio rural gallego

La IGP Castaña de Galicia se extiende por todo el territorio de la Comunidad Autónoma de Galicia estando delimitada al oeste por la Dorsal Gallega y al norte por la Sierra de Xistral (*), y su razón de ser también pasa por llevar a cabo un exhaustivo registro de los productores y de las plantaciones de castaños, para que todos ellos trabajen con árboles de la variedad de castaña sativa, y garantizar que todas las unidades que se comercialicen hayan sido previamente limpiadas mediante la desinsectación, calibradas, seleccionadas y posteriormente envasadas y etiquetadas con el logo de la IGP. Un etiquetado que, según matiza López, ha de tener por una parte una etiqueta comercial y un código alfanumérico que garantice la trazabilidad del producto.

“Nuestro reto es que la IGP sea la herramienta que garantice la dignidad de vida dentro del medio rural gallego mediante la producción de alimentos de alta calidad organoléptica y absoluta calidad sanitaria. Galicia es la mayor potencia de España en la producción de castañas de variedades que no están en otras zonas geográficas y muy bien valoradas tanto a nivel nacional como internacional. El reto es producir más, podemos absorber más producción y entrar en ese nicho de mercado tremendo que tenemos gracias a todos los que apoyan la forma de producir y proteger nuestras castañas”, matiza.

 

25 años de relación con Alcampo

Para que esa producción vaya a más, las marcas englobadas en la IGP deberían aumentar sus niveles productivos. Algo que es posible gracias al apoyo que la Castaña de Galicia con IGP recibe por parte de los consumidores y de algunos operadores de la distribución entre los que se encuentra Alcampo.

“Llevamos más de 25 años de relación con Alcampo, desde que allá por 1997, sólo unos meses después de empezar a trabajar diariamente en la empresa que fundaron mis padres, decidí contactar con ellos para presentarles nuestras castañas. Desde entonces nuestra relación no se ha interrumpido, y gracias a su apuesta por nuestras castañas con IGP podemos seguir avanzando. Alcampo es un cliente sólido para nosotros y nos enorgullece poder mirar hacia el futuro yendo de su mano”, sostiene Miguel Ángel.

 

Protección del entorno y de la economía local

La compañía fue la primera en lanzar un producto amparado bajo la Indicación Geográfica Protegida Castaña de Galicia

Blas Antonio Orgaz Rodríguez, comprador de Frutas y Verduras de Alcampo, afirma por su parte que “el mimo con el que Miguel Areán e Hijos trabaja, y las cualidades de las castañas de su marca Castiñeiro de Galicia van en la línea de lo que nosotros queremos ofrecer a nuestros consumidores: productos nuestros, de nuestras tierras, hechos con cuidado para garantizar su calidad y proteger su entorno, así como la economía de sus zonas de cultivo”.

Actualmente Alcampo vende en sus centros castañas frescas de Castiñeiro de Naiciña en bolsas de medio kilo y envasadas en mallas 100% reciclables. Castañas que previamente, y en línea con las exigencias y criterios de la IGP Castaña de Galicia, han sido desinsectadas en baños de agua caliente sin tratamientos químicos, calibradas, envasadas y aptas para asar o cocer.

 

Instalaciones punteras: pioneros en innovación

En 1998 Miguel Areán e Hijos fue la primera compañía en poner en el mercado castañas desinsectadas al agua y producidas en España.

Todo un proceso que Miguel Areán e Hijos hace en sus instalaciones, hoy con una superficie de 3300 metros cuadrados -también en Chantada- donde la compañía cuenta con una maquinaria puntera que dista mucho de las que usaron sus fundadores en sus inicios. “Cuando echamos la vista atrás es cuando nos damos cuenta de cómo hemos ido evolucionando. Si en 1992 tuvimos nuestra primera línea automática de envasado, y poco después, en 1996 una de pelado y congelado, en 1998 conseguimos ser los primeros en poner en el mercado castañas desinsectadas al agua y producidas en España. Desde entonces, hemos ido aumentando nuestra maquinaria siempre con la vista puesta en la calidad del producto y la optimización de nuestros procesos productivos”, sostiene.

Miguel Areán e Hijos tiene en sus instalaciones una línea de calibrado con capacidad para gestionar cuatro toneladas de castañas a la hora; otra de desinfectado (3 toneladas/hora); otra de pelado y congelado, tres líneas de envasado en fresco, una de secado para la producción de harina de castaña, y varias adicionales para hacer castañas cocidas, cremas, purés y castañas en dulces.

Gracias a esta diversificación y a esta apuesta por la innovación, Miguel Areán e Hijos S.L. trabaja con hasta 3000 productores de castaña en Galicia, y actúa como dinamizador del empleo en su región. “En la campaña de la recolección de la castaña -que empieza en octubre- hemos llegado a estar trabajando hasta 45 personas. Este año somos unos cuantos menos porque la cosecha viene con menos cantidad debido a la sequía”, explica.

 

 

Desafíos y oportunidades

Las instalaciones de la firma, ubicadas en Chantada (Lugo), donde nació hace 50 años, cuentan con una superficie de 3300 metros cuadrados. 

La falta de agua es uno de los desafíos a los que se enfrenta la industria de la castaña, aunque no es el único. Le acompañan los problemas fitosanitarios que pueden surgir en los castaños por el hecho de no exponerlos a tratamientos fitosanitarios. El último registrado en Galicia fue el de 2019 con la avispilla del castaño que mermó en un 60% la producción de aquel año y que hizo a los agricultores de esta fruta enfrentarse con la gnomoniopsis cuya existencia redujo considerablemente la cantidad de la cosecha.

Riesgos a los que se suma la falta de mano de obra. “Mi hermana y yo tenemos hijos, así que la tercera generación familiar existe. Yo llevo más de 26 años trabajando en la empresa que crearon mis padres, me formé en Empresariales como mi hermana, pero nuestra auténtica universidad ha sido la de la castaña. Hemos vivido toda la vida ligados a la castaña, y es un honor poder seguir trabajando por y para ella”, concluye.

(*) Zona Geográfica de la IGP Castaña de Galicia

Desde un punto de vista administrativo, la zona de cultivo y recolección de la IGP Castaña de Galicia abarca:

  • En la provincia de A Coruña la comarca de Terra de Melide y los municipios de Arzúa y Boimorto (comarca de Arzúa).
  • En Lugo el conjunto de la provincia, a excepción de los municipios de O Vicedo, Viveiro, Xove y Cervo (comarca de Mariña Occidental), Burela y Foz (comarca de Mariña Central) y Barreiros y Ribadeo (comarca de Mariña Oriental).
  • La totalidad de los municipios de la provincia de Ourense.
  • En la provincia de Pontevedra las comarcas de Tabeirós-Terra de Montes y Deza, los municipios de Cotobade, A Lama y Campo Lameiro (comarca de Pontevedra) y el municipio de Cuntis (comarca de Caldas).
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